Nadie gana un Nobel por descubrir el agua tibia

Analista político e internacionalista, profesor universitario.
Search for a command to run...

Analista político e internacionalista, profesor universitario.
No comments yet. Be the first to comment.
Es estos días vino a mi mente el recuerdo de mi madre junto al dorado color de la melcocha. Era de sus dulces favoritos. La imagen que me visita tiene que ver con el momento de estar batiendo la melcocha. La delgada barra dorada venía envuelta en un ...

Una de las imágenes que acompañaba los libros de los primeros viajeros a las indias era la imagen del hombre sin cabeza: el acéfalo. Esta antigua imagen es reproducida en obras como la de Girolamo Benzoni en su Historia del Nuevo Mundo o los relatos ...

“Venezuela es casi mi primera patria”, recuerda Adelaida Padrón Guanche de Gómez a sus noventa y dos años al mirar el camino que la condujo desde las islas Canarias (España) hasta el extremo norte de Suramérica siendo una joven que añoraba un hogar d...

Si en casa hay algo que rompe con la cotidianidad es la celebración del cumpleaños de mi mamá. “Es aquí, entre nosotras mismas”, suele decir por teléfono cuando me cuenta sus planes refiriéndose a mi tía, su hermana; las Suárez, con quienes comparten...

¿Qué es un morrocoy? Todos hemos visto o escuchado hablar de tal animal, pues al final si nos ponemos a pensar, el morrocoy es un reptil que ha estado bastante arraigado a la identidad de nuestro país por poco que lo parezca, pues casi siempre pasa d...

Sorprende la tozudez del hombre que repite ensayos pasados esperando resultados distintos, particularmente cuando desecha una extensa bibliografía que nos señala cuales serán esos resultados.
Los controles de precios no tienen nada de novedosos, quizás el primero de ellos fuera el instituido en el famoso Edictum De Pretilis Rerum Vanalium promulgado en el año 301 por el Emperador romano Diocleciano. Desde entonces hasta el presente, infinidad de gobiernos han recurrido a estos controles en un esfuerzo desesperado por proteger a grupos sociales particularmente oprimidos por el incremento en los precios. Ni siquiera los Estados Unidos han escapado a esta tentación. Ellos, el “mecenas” del libre mercado, impusieron controles de precio durante las dos guerras mundiales, la guerra de Corea y durante la administración Nixon (de 1971 a 1973).

Impreso de la Compañía Guipuzcoana, 1764
Pese a su uso frecuente por parte de los gobiernos y su atractivo, la literatura económica es prácticamente contraria a ellos. En ella se señala que el establecimiento de precios máximos crea un aumento en la demanda y una reducción en la producción y la oferta, dando lugar así a la escasez. A un precio artificialmente bajo, los individuos estarán dispuestos a comprar más, al mismo tiempo que la producción y la inversión en el bien o servicio regulado se hace menos lucrativa y, por consiguiente, se reduce la colocación de este en el mercado. La ganancia a corto plazo de los consumidores, mientras disminuyen los inventarios, termina revirtiéndose en el largo plazo dada la penalización que tiene el control sobre los incentivos a los productores. Estos últimos no pudiendo realizar su ganancia intentarán, en el mejor de los escenarios, reasignar los factores de producción o evadir el control.
La reasignación de factores de producción se hace tanto más difícil cuanto más amplio sea el control de precios y sus consecuencias sobre el mercado laboral más perniciosas. Pero ese tema pudiera ser objeto de un próximo artículo, no del actual. La evasión es el camino menos complicado, pero no por ello menos costoso para la sociedad en su conjunto. El productor puede, entre otras, elegir disminuir la calidad del bien o del servicio y entonces el Estado se verá tentado a establecer estándares mínimos de calidad, pero para hacerlos cumplir necesitará incrementar su burocracia, con las consabidas consecuencias en términos de eficiencia y transparencia detrás de ella.

Mercado de la Plaza de San Jacinto, principios Siglo XX
Por otro lado, los consumidores pudieran tener incentivos para pagar un precio más alto, generando así el caldo necesario para la aparición eventual de un “mercado negro”.
Como quiera que se vea, los controles de precio no han sido, no son y no serán una medida eficiente para proteger el poder adquisitivo de determinados grupos sociales, menos, aunque no desarrollado en este texto, para contener presiones inflacionarias. Resta preguntarnos, entonces ¿porqué algunos tienen la convicción de que ahora será distinto que en el pasado?
“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.
Albert Einstein.